Dos eventos otoñales


Tomada de “lapupilainsomne.wordpress.com”

Hugo Rafael Chávez Frías ganó las elecciones venezolanas como era de esperar, pero por diez puntos porcentuales de ventaja solamente; traducido a cifras de votantes supone que tendrá que gobernar con una oposición que demostró el apoyo del 45% del electorado: seis millones cientocincuenta mil electores contra siete millones cuatrocientos mil chavistas aproximadamente. Y no votó el 20% de los ciudadanos con capacidad de hacerlo. En los anteriores sufragios del 2006, la oposición solo consiguió el 37% de los votos. Esto presupone que, o son las últimas elecciones ganadas por Chávez, o son las últimas elecciones que se hacen en Venezuela. De cualquier manera, la fórmula totalitaria es siempre ganar-ganar y el llamado socialismo del siglo XXI no va a ser la excepción.

Dos días antes de estos comicios se celebró en Cuba, en la provincia de Granma, el juicio contra el ciudadano español Ángel Francisco Carromero Barrios, acusado por el delito de homicidio en ocasión de conducir vehículo por la vía pública. Carromero, que conducía el auto siniestrado el pasado 22 de julio y en el que perdieron la vida Oswaldo Payá Sardiñas y Harold Cepero, quedó concluso para sentencia. Poco o nada trascendió a la población cubana del litigio jurídico, solo los relatos de algunos que intentaron aproximarse y no se les permitió llegar, incluyendo a los hijos de Payá Sardiñas. Otros fueron retenidos para que no se acercaran.

Ambos eventos, cercanos en fecha, tienen algo en común, un hilo conductor, y es la falta de información o la desinformación con la que menosprecian las autoridades autoritarias a sus ciudadanos. Nadie conoce las particularidades del juicio contra Carromero así como nadie conoció las singularidades de las propuestas de la oposición venezolana. En Cuba solo se escucharon las alocuciones de Chávez en su campaña política. Las del líder de la oposición, Capriles, no. Los conspiradores del silencio no dieron detalles sobre la resolución aprobada en el Consejo de la Organización Demócrata Cristiana de América, ODCA, realizado los días 31 de agosto y 1 de septiembre en Chile, en la que se solicita una investigación sobre la muerte de Payá y Harold Cepero al organismo competente de las Naciones Unidas, auspiciada por las cuatro organizaciones cubanas pertenecientes a la ODCA. No por casualidad los regímenes totalitarios conceptúan la libertad de prensa como una contradicción de los sistemas democráticos, pues para ellos, la información no es más que otra herramienta de control y represión.

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Acerca de Rafael León Rodríguez

Un espacio de opinión desde Cuba
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